Reconvertir, reconciliar, de nuevo pongámonos de acuerdo

En lo íntimo del ser enfrentamos turbaciones y hemos siempre de buscar la forma, el método o si se quiere el protocolo a seguir para recuperar la paz y regresar (O en algunos casos llegar por primera vez) a un estado de ánimo que nos permita respirar pausado y retomar el andar, escuchando, conversando y actuando “conforme a derecho” o siguiendo la regla establecida.

Para el creyente de la Iglesia de Jesucristo, está establecido, en la penitencia, el perdón, la Reconciliación, por medio de la cual, el hombre vuelve a conciliar la paz con el Señor y con el hombre.  Quien lo acepta a partir de su fe, testimonia la gracia de este Sacramento.

Quien no lo practica, ha de encontrar la forma en que “agua viva” corra de pies a cabeza por su ser, porque la incertidumbre sobre lo que traerá cada nuevo amanecer, la ausencia de luz en los ojos aunque el sol raye en el cenit y la sensación de ahogo que inequívocamente lleva a la desesperanza, están ahí, como antesala de la muerte que agita al viento su hoz para cobrar una víctima más.

Estamos claros en que “la pelea es peleando” y por ello amigo, nada de flaquear  en tu esfuerzo por alcanzar el premio de la libertad y recuperar la convicción de volver a creer, estos son tesoros que valen igual que un diamante de altos kilates, son tu derecho a una vida buena que merece vivirse a plenitud.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s